Cada 1 de octubre se celebra el Día Internacional del Café, una fecha impulsada por la Organización Internacional del Café para reconocer la diversidad del sector y a las personas que forman parte de él. Para quienes trabajan en hostelería, también es una buena ocasión para mirar el café desde el otro lado de la barra: ¿qué hace falta para servirlo bien, una y otra vez, en momentos de demanda muy distintos?
El cliente recibe una taza. Antes de que llegue a la mesa intervienen la elección del producto, la máquina, la preparación, el equipo y la reposición. Una cafetería con servicio continuo, un buffet de hotel y un evento con muchas consumiciones en poco tiempo no tienen exactamente las mismas necesidades. Por eso, elegir café para un negocio exige empezar por cómo se va a servir.
Estas son cinco decisiones que merece la pena revisar.
1. Empezar por el momento de consumo
El café no ocupa el mismo lugar en todos los servicios. En un buffet de desayuno puede concentrarse una parte importante de la demanda en un intervalo corto. En una cafetería, los pedidos llegan durante más horas y el equipo prepara distintas bebidas. En una sala de reuniones o un evento, puede ser necesario servir varias tazas casi a la vez.
Antes de elegir una solución, conviene observar cuándo se consume el café, cuántas personas pueden pedirlo al mismo tiempo y quién se encarga de prepararlo. También ayuda distinguir entre las bebidas que se piden con frecuencia y las que solo aparecen de forma ocasional.
Esa información evita organizar el servicio alrededor de una máquina o un formato que parece adecuado sobre el papel, pero no responde al ritmo real del establecimiento. La pregunta útil es: ¿qué debe poder hacer el equipo cuando el servicio se llena?
2. Día Internacional del Café: elegir el formato según la operativa
El Día Internacional del Café celebra una bebida con muchas formas de preparación, pero en HORECA la elección del formato tiene además una dimensión operativa. Trabajar con café en grano, monodosis, café líquido o soluble implica rutinas distintas de preparación, almacenamiento y reposición.
No existe un formato válido para todos los negocios. Para decidir, conviene valorar el volumen de servicio, el espacio disponible, el tiempo de preparación, la variedad de bebidas que se quiere ofrecer y la formación del personal. Un hotel puede necesitar soluciones diferentes para el buffet y para la barra; una cafetería puede dar más importancia a las preparaciones que hace su equipo durante toda la jornada.
En IMPORTMOCA trabajamos con distintas tipologías de café y con marcas como L’OR Professional, Marcilla y Saimaza. La elección concreta debe partir de las necesidades de cada servicio, no solo de una preferencia por un tipo de producto.
3. Pensar en la máquina y en las personas que la utilizan
La máquina influye en la capacidad de respuesta, pero por sí sola no organiza un servicio. Hay que considerar dónde se instalará, quién la utilizará, cómo se limpiará y qué ocurrirá si varias personas piden café al mismo tiempo.
Una ubicación incómoda puede crear desplazamientos innecesarios. Una preparación con demasiados pasos puede resultar difícil de sostener en las horas punta. Y una configuración que solo conoce una persona deja al resto del equipo con dudas cuando esa persona no está.
Por eso merece la pena probar el recorrido completo: desde que llega el pedido hasta que la bebida se entrega. ¿Está todo a mano? ¿Se entiende el funcionamiento? ¿Puede el personal repetir la preparación con el mismo criterio? Estas preguntas ayudan a elegir equipamiento para café pensando en el uso diario y no únicamente en sus características técnicas.
4. Definir qué significa servir el café de forma consistente
Un cliente puede pedir el mismo café dos días seguidos y esperar una experiencia parecida. Para conseguirlo, el equipo necesita criterios compartidos: qué producto se utiliza, cómo se prepara cada bebida, qué tamaño se sirve y cómo se revisa el resultado.
La consistencia no exige complicar el trabajo con instrucciones interminables. Puede empezar con una carta clara, preparaciones bien definidas y una breve formación para quienes intervienen en el servicio. Si hay turnos diferentes, esas pautas ayudan a que el café no dependa únicamente de la persona que esté en ese momento.
También conviene escuchar lo que ocurre en sala o en barra. Si una bebida se devuelve con frecuencia, si el personal improvisa una preparación o si una opción apenas se pide, hay información útil para revisar la carta. La experiencia del cliente y la facilidad de trabajo del equipo deben observarse juntas.
5. Preparar la reposición antes de las horas punta
En el Día Internacional del Café, la atención suele centrarse en el producto final. En un negocio HORECA, la disponibilidad durante el servicio es igual de importante. Quedarse sin una referencia, descubrir tarde que faltan consumibles o tener que reponer en plena franja de mayor actividad obliga al equipo a interrumpir lo que está haciendo.
La prevención comienza con preguntas sencillas: ¿qué se consume más?, ¿cuándo hay picos de demanda?, ¿dónde se guarda el producto de reposición?, ¿quién comprueba las existencias antes de empezar? La respuesta puede variar según la temporada, el tipo de cliente o el volumen de desayunos y eventos previstos.
Revisar esas rutinas ayuda a que el servicio sea más previsible. También permite detectar si el formato elegido encaja con la frecuencia de reposición que el establecimiento puede asumir.
Qué nos recuerda el Día Internacional del Café
El Día Internacional del Café es una oportunidad para reconocer el trabajo que hay detrás de cada taza, desde quienes cultivan el café hasta quienes lo preparan y sirven. En hostelería, celebrar esa cadena también significa prestar atención a las decisiones que hacen posible un buen servicio cada día.
Antes de cambiar la carta o incorporar una nueva máquina, puede ser útil observar una jornada completa: qué pide el cliente, dónde se detiene el equipo, qué falta en las horas punta y qué preparaciones funcionan con naturalidad. A partir de ahí resulta más fácil decidir qué producto, formato y equipamiento tienen sentido para el negocio.
En IMPORTMOCA acompañamos a los profesionales HORECA en esa elección con una gama de cafés, equipos y soluciones adaptables a diferentes formas de servicio. Si quieres revisar cómo se sirve el café en tu establecimiento, hablemos de tu operativa.








